En el cementerio de Arica hay una tumba, en recuerdo del famoso corsario. Es un extraño mausoleo en forma de cajón de muerto con una columna que soporta una cruz de metal en la que está remachada la placa con la inscripción, también del mismo material y en letras de relieve. A los lados del cajón de la base hay algunos dibujos toscos de flores y emblemas de piratería. Se dice que en los 80’s la supuesta tumba del pirata Draque fue enaltecida como altar de las peticiones estudiantiles para los universitarios, los que luego de emborracharse (tal como la tripulación del draque saqueando Arica) debían visitar la afamada tumba haciendo su petición y depositándola en un papelito dentro de una canasta en el nicho.