Estas termas, se ubican en las cercanías de Putre, y a unos 3.500 metros de altura sobre el nivel del mar, con sus aguas calientes y volcánicas, aflorando en medio de la quebrada, también seduce a centenares de viajeros que concurren allí para curar sus males reumáticos. La leyenda de Jurasi cuenta que esos eran dominios de una princesa inca que tenía el don de no envejecer, ya que conocía el poder de esas aguas que brotaban de la tierra.