Una auténtica curiosidad turística, entre los kilómetros 72 y 73 de la carretera internacional que une Arica con Bolivia (11-CH). Si alguien detiene un vehículo en la pendiente, el auto asciende solo, sin estar encendido el motor. Mientras algunos sostienen que se trata de una zona magnética, otros aseguran que no es más que un efecto óptico. Es asunto de probar y, tal vez, elaborar una nueva teoría.